Jessika Borda: amor de madre en Bolivia

Jessika Borda

Jessika Borda

Hoy Bolivia celebra el día de su independencia, convulsa y dividida entre los partidarios del indigenista presidente Evo Morales y el afán autonomista de las regiones del este, en especial de Santa Cruz de la Sierra. Este fin de semana los bolivianos votan para ratificar o no a Morales en su cargo, en medio de un clima muy crispado. Precisamente a raíz del referendum por la autonomía cruceña que se convocó el pasado 4 de mayo, las autoridades locales evaluaron pedirle a la protagonista de este post y cónsul de Estados Unidos en Santa Cruz, Rhea Borda, que su país actuara como observador internacional en la polémica votación.

En la historia de los Borda no hay exactamente un secuestro, pero sí un hecho dramático de donde nació una fundación pionera en Bolivia.

El Deber)

Rhea Borda (foto: El Deber)

Rhea Borda conoció el masaco de yuca con chicharrón y otras delicias bolivianas a los 16 años, durante un programa de intercambio estudiantil. Regresó en 1981 casada con un boliviano y con una hija de dos años: Jessika. Rhea trabajó dos décadas en el sector petrolero hasta que entró en la embajada norteamericana.

La madrugada del 21 de noviembre de 2003, la joven Jessika Borda salía con su prima y una amiga por Santa Cruz. Aunque seguía estudios universitarios en Estados Unidos, había regresado a Bolivia tras el atentado a las Torres Gemelas. Cuando se disponían a bajar del jeep que Jessika conducía, ingresaron al vehículo varios hombres que las venían siguiendo en un taxi sin que se dieran cuenta. Uno de los asaltantes disparó mientras trataba de cerrar la puerta del jeep: la bala atravesó a Jessika y terminó en el brazo de una amiga. Jessika murió a los 24 años.

El hecho provocó protestas en Bolivia. Los asaltantes fueron detenidos, y Rhea Borda decidió crear la Fundación Jessika Borda para ayudar a todas las víctimas de la delincuencia. Organizan charlas, actividades, talleres, marchas y proyectos como uno que pretende difundir las comisarías móviles. En 2004, Rhea Borda también recibió en Santa Cruz a otro familiar de víctima, el argentino Juan Carlos Blumberg, que realizó unas charlas en Bolivia. Además del sitio oficial, la fundación tiene un blog que está más actualizado. El caso de Jessika también inspiró un documental.

Así pues, no sólo los conflictos políticos sacuden Santa Cruz de la Sierra. Vale la pena leer el testimonio de Rhea Borda en el capítulo sobre Bolivia de nuestro libro.

Advertisement

Acerca de esta Entrada