A tres años del secuestro de Cecilia Cubas

Foto: BBC
Otro aniversario funesto del mes pasado fue el del secuestro de Cecilia Cubas, la hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas Grau, un 21 de septiembre de 2004. El más sonado y macabro de la historia reciente de Paraguay, tanto que todavía alimenta polémicas y titulares.
Cecilia fue secuestrada a punta de pistola a escasos metros de la mansión familiar en Asunción, cuando conducía su vehículo. La noticia dio la vuelta al mundo. Se habló de cinco millones de dólares de rescate, de 800.000 dólares pagados por la familia, de redadas y pesquisas por todo el país. Y Cecilia estaba a escasos 20 kilómetros de su casa.
El 14 de enero de 2005 la familia hizo un último pedido a los secuestradores. El mes siguiente, la policía halló una fosa conectada por un túnel con el patio de una vivienda abandonada en Ñemby. En esa fosa estaba el cuerpo en descomposición de Cecilia, con cinta de embalaje en la boca y la nariz. Había muerto por asfixia un mes o dos antes. Tenía 31 años.
El caso conmocionó a Paraguay, que ya venía padeciendo raptos destacados en los meses anteriores. Una multitud acudió al entierro: se improvisaron altares en la calle y hasta en el lugar donde encontraron su cadáver.
Se acusó del secuestro a ex miembros del izquierdista Partido Patria Libre (PPL), de quienes se dijo que tenían vínculos con las FARC colombianas. Las pesquisas destaparon un avispero de corrupción policial, y varios allegados a Patria Libre cruzaron la frontera hacia países limítrofes como Argentina.
Varios de éstos fueron extraditados tras las denuncias realizadas por Mirta Gusinky, la madre de Cecilia, que solicitó ayuda al argentino Juan Carlos Blumberg. Finalmente, los acusados del secuestro fueron juzgados y condenados.
La cosa no termina aquí. Varios acusados que cumplen su pena en Argentina iniciaron hace poco una huelga de hambre para exigir que se reabra el caso, y denuncian una caza de brujas injustificada hacia los partidos de izquierda en Paraguay.
Por su parte, Mirta Gusinky acusó al flamante presidente paraguayo Fernando Lugo de encubrir a los autores del secuestro y muerte de su hija. Éste llegó a pedir disculpas públicamente a los Cubas por unas declaraciones radiales.
Por su parte, Gusinky se despacha contra Lugo en este vídeo de YouTube. A juzgar por los comentarios en el sitio, su iniciativa no cayó muy bien.
Por supuesto, hay una entrevista con Mirta Gusinky y una amplia cobertura del secuestro de Cecilia Cubas en el capítulo sobre Paraguay de nuestro libro.




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