El secuestro en Latinoamérica

Los ojos de la víctima

El secuestro macabro de Vicente Fernández Jr.

Vicente Fernández es el gran patriarca de la canción mexicana. Tras forjarse una leyenda propia a la medida de sus sombreros charros, el ídolo de México apadrinó a su vástago Alejandro como su sucesor en el olimpo de la música y la actuación del país azteca. Pero mientras su heredero artístico grababa duetos con Gloria Estefan, a otro de sus hermanos le tocó la peor parte de cargar con semejante apellido en el México de fin de siglo.

Un día de 1997, justo antes de dar un concierto en Morelia, le dijeron a don Vicente que acababan de secuestrar a su hijo Vicente Fernández Jr.  Tardó cuatro meses en volver a verle. No trascendieron detalles de las negociaciones. Se sobresaltó un día que la televisión informó del hallazgo de un cuerpo con un balazo en la cabeza, pero no era el de su hijo.

Para forzar el pago del rescate, a Vicente Fernández Jr. le amputaron dos dedos: el meñique y el anular de la mano izquierda. Se los cortó un médico contratado por los secuestradores, y se los enviaron a la familia. Su padre no los vio hasta después de que liberasen a su hijo. Luego consultó a un ortopedista para donarle sus propios dedos, aunque le desaconsejaron el trasplante.

Vicente Jr. dijo que su liberación se atrasó 60 días por una falsa noticia. Don Vicente nunca confirmó nada, aunque se habló de un rescate de entre 2,5 y 3 millones de dólares. Tardó en hablar del tema, y cuando lo hizo señaló al jefe antisecuestros que manejó el caso como uno de los cómplices de los plagiarios, como llaman en México a los secuestradores. Meses después del caso, el jefe murió baleado.

En 2002, durante un operativo que liberó al rehén menor de 14 años Elevier Antonio Rodríguez Mendoza, cayó una docena de secuestradores: eran miembros de la banda de Los Mochadedos, autores de raptos como los de Mamoru Konno, del padre del grupo Los Temerarios y de Vicente Fernández Jr. Se supo que a Vicente le trasladaron a una finca en Zapopan, y que su dueño recibió 50.000 dólares por cuidar de él.

Los miembros de la banda había realizado secuestros en Baja California, Sonora, Sinaloa, Colima y Jalisco. Fueron condenados hasta a 50 años de cárcel en 2008.  Dos años después, uno de los captores de Vicente (Ricardo Galindo Lugo, alias El Loncho) apareció muerto en el estado de Sinaloa. Estaba atado de pies y manos, con una soga en el cuello y signos de tortura. Tenía 44 años.

En este vídeo, Vicente Fernández habla por primera vez del secuestro de su hijo.

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Esta entrada fue publicada en 12 noviembre 2011 por en México y etiquetada con , , , .
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