El secuestro en Latinoamérica

Los ojos de la víctima

Ernestina Sodi y Laura Zapata, culebrón mexicano

Sodi y Zapata (foto: People)

La crónica rosa combina con la negra. Hoy hace seis años del secuestro más comentado de la década en México, y tal vez en Latinoamérica. Provocó y aún provoca un tsunami de chismes, que en medio de tantas historias truculentas (y esta también lo es) permite airear un poco este blog.

Su historia es bien mexicana y condimentada: una estrella pop, una actriz de culebrones, traiciones en familia, una violación, una obra de teatro, rumores, amores imposibles, querellas, peleas y reconciliaciones en público. Y casi todo está escrito o filmado.

Ernestina Sodi y Laura Zapata son dos medio hermanas de la archipopular cantante Thalía. La más joven es escritora; la segunda, una famosa malvada de las telenovelas mexicanas. Un 22 de septiembre de 2002, la banda de Los Tiras secuestró a ambas, pidiendo cinco millones de dólares de rescate.

También exigieron que el rescate lo pagara el norteamericano Tommy Mottola, marido de Thalía y ex jefe de Sony Music. No contaban con que las leyes de Estados Unidos congelan las cuentas de los extorsionados, y el pago se atrasó. Los captores respondieron enviando fotos en que golpeaban y encañonaban a Ernestina, que también fue violada en cautiverio.

Laura quedó libre el 11 de octubre, y Ernestina, el 25. ¿Por qué? Según la última, la culpa fue de Laura Zapata, que les reveló a los secuestradores que Ernestina era su hermana (creían que era una amiga) justo cuando iban a liberarla. También le pidió a Ernestina que no dijera nada a nadie sobre su violación.

Fue el inicio de una larga ruptura familiar a tres bandas. En 2005, Laura Zapata estrenó la obra teatral Cautivas, basada en el doble secuestro, con la firme oposición de Thalía. Poco después, Ernestina Sodi relató su versión en el libro Líbranos del mal, donde confesaba que había sido violada y acusaba a su hermana de impedir su liberación, cosa que Laura Zapata niega. Se dijo que Sodi también habría comentado que la propia Zapata estaba detrás del secuestro.

Uno de los captores (apodado Romeo) hasta se enamoró de Ernestina, regalándole flores y serenatas durante el cautiverio. Y Laura Zapata visitó en la cárcel a uno de los secuestradores días antes de que éste muriera.

Desde el secuestro Laura y Thalía se han peleado y reconciliado sucesivamente, como puede verse hasta en YouTube. Ahí van dos ejemplos.

Primero, una entrevista con Ernestina Sodi:

Segundo, Laura Zapata marchando contra la inseguridad:

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Esta entrada fue publicada en 22 septiembre 2008 por en México y etiquetada con , , , , , .
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